Capítulo XXXIX: PSOE, del marxismo al pragmatismo liberal

Pablo Iglesias, fotografiado por Manuel Compañy

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se articuló en torno a la figura del ferrolano, Pablo Iglesias Posse (1850-1925). Formación que vio la luz el 2 de mayo de 1879, en la celebérrima reunión de Casa Labra, situada en Madrid. Si bien, su constitución como partido nacional tuvo que esperar al congreso celebrado en Barcelona, del 23 al 25 de agosto de 1888. Auspiciado por los mismos promotores que configuraron pocos antes, del 12 al 14 de dicho mes, la organización sindical Unión General de Trabajadores (UGT). Y es que ambas formaciones nacen como sendas caras de una misma moneda, al objeto de cubrir la lucha obrera en todas sus vertientes: tanto la económica, mantenida con las empresas; como la política, en lo tocante a las administraciones públicas. Es más, hasta la pasada década de los ochenta los militantes del PSOE estaban obligados a adscribirse a UGT.

El PSOE mantendría su adhesión a la filosofía marxista desde sus inicios hasta 1979. Ideología que queda sintetizada mediante la siguiente frase de su eminente fundador, Pablo Iglesias Posse: «El Partido Socialista es la entera emancipación de la clase trabajadora: es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola (…)»[1]. Se oponían al orden económico burgués.

En 1905 lograrían hacerse con 30 actas de concejales en distintas corporaciones locales. El mismo Pablo Iglesias Posse accedió, como edil, al Ayuntamiento de Madrid. No obstante, los escasos resultados conseguidos hasta ese momento los abocó a cambiar de estrategia y buscar la confluencia con parte de ese sector burgués que previamente había sido demonizado, por representar el modelo social al que ellos aspiraban a transformar. Así el 17 de noviembre de 1909 se formalizó la Conjunción republicano-socialista, con la que en 1910 Pablo Iglesias Posse obtuvo un escaño como diputado.

En 1921 sufrieron la escisión de un grupo, quienes crearon el Partido Comunista de España, de ideología igualmente marxista. Y se convertirían con posterioridad en importantes protagonistas de la oposición al régimen de Franco. Además de intentar aglutinar a las diversas fuerzas, existentes en ese momento, en un único movimiento para derrocar al caudillo. Abogaron por desterrar cualquier halo de rencor y revancha, en pro de reforzar exclusivamente los lazos de unión alrededor de un mismo propósito. De lo que dan fe las ulteriores palabras, sacadas de una Declaración del Partido Comunista de España difundida en junio de 1956:

Nosotros entendemos que la mejor justicia para todos los que han caído y sufrido por la libertad consiste, precisamente, en que la libertad se establezca en España… Una política de venganza no serviría a España para salir de la situación en que se encuentra. Lo que España necesita es la paz civil, la reconciliación de sus hijos, la libertad[2].

Asimismo, el Partido Comunista de España promovió, a partir de 1950, la concreción de Comisiones Obreras.

Sin embargo, el papel del PSOE como resistencia a Franco resultó cuanto menos difuso. De lo que sí se tiene constancia es de la connivencia que mantuvo con la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1870-1930), acontecida desde su pronunciamiento, el 13 de septiembre de 1923, hasta su dimisión el 28 de enero de 1930. De quien diría Indalecio Prieto (1883-1962), uno de los máximos dirigentes del PSOE y líder del sector más moderado del mismo, que era un «Dictador sin muertos»[3] y que «ojalá todas las dictaduras fueran como la suya»[4]. Con una notable influencia en dicho gobierno en lo concerniente a legislación social, parte de la cual se recogió en el Código de Trabajo (1926). Incluso Primo de Rivera supuestamente llegó a albergar la idea de erigir un sistema turnista, similar al de la etapa anterior, con el PSOE. Presuntamente gracias a ello UGT tuvo un desarrollo exponencial. Mientras que la CNT, fundada en 1910 bajo el espíritu del anarquismo español, el otro gran sindicato obrero, fue fuertemente represaliado y sus fuerzas drásticamente mermadas. Igual fortuna sufrió el Partido Comunista de España.

El PSOE terminó por abdicar del marxismo inicial en 1979. En 1976 Felipe González fue reelegido su secretario general, durante su XXVII Congreso, donde la formación se definió como «un partido marxista»[5]. Sin embargo, diez años después, el mismo Felipe González, cuando ya era presidente del gobierno, aclararía: «El capitalismo es el menos malo de los sistemas económicos» [6]. Y terminó por aprender, cuando no pudo cumplir su promesa electoral de crear 800.000 puestos de trabajo en su primera legislatura, que «los empleos los dan los empleadores, y no el Estado»[7]. Manifestación realizada a finales de diciembre de 2008.

De igual modo, se muestra revelador al respecto un fragmento de un artículo publicado en El Independiente, a comienzos de septiembre de 1988. Redactado por el ilustre escritor Antonio Gala:

A aquel marxismo inicial renunció nuestro socialismo en 1979. Ya no volvió a definirse en relación a él y desde entonces se produjo la inevitable defenestración de la ideología. Por ambición, adaptaciones y presiones se pasó a una tibia socialdemocracia, y luego a un tolerante liberalismo[8].

Además el PSOE se hará eco de la «Tercera Vía», al parecer, en su XXXV Congreso Federal. Donde resultaría electo como secretario general, el que fuera presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Movimiento al que se conocería, en nuestro territorio patrio, con el nombre de «Nueva Vía». Corriente promovida por los laboristas ingleses, bajo el liderato de Tony Blair, y los demócratas de Bill Clinton en Estados Unidos. Donde se sugiere un punto intermedio entre el liberalismo y la socialdemocracia. Con la intención de articular una nueva ideología tras el fracaso del programa económico socialista, lo que se evidenció con la caída del muro de Berlín acontecida el 9 de noviembre de 1989.

En aquel XXXV Congreso del PSOE, que tuvo lugar en Madrid en julio del 2000, el nuevo secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo un llamamiento a la «pasión por la libertad». Premisa que para él habría de imperar perennemente en el socialismo. Sin olvidar sus dos grandes eslóganes: «Talante» y el «cambio tranquilo»[9]. Así en el discurso de clausura de dicho congreso aclamó: «No practicaremos ni la crispación, ni la infamia, ni la injuria, no buscaremos la destrucción de nuestros adversarios. Porque ellos también son parte necesaria de esta sociedad» [10].

Una Historia de España que se reescribe cada día. Una historia que pone continuamente sobre el tamiz las dicciones y contradicciones de sus trascendentales protagonistas.

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[1] Frase de Pablo Iglesias. Akifrases. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://akifrases.com/frase/116098

[2] La política de Reconciliación Nacional. filosofía.org. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://www.filosofia.org/his/1960hp42.htm

[3] García Cárcel, R. (30 de julio de 2005). El dictador sin muertos. Cultural (Madrid), p. 17. ABC.

[4] Socialismo. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://ley.exam-10.com/literatura/6907/index.html?page=16

[5] 27º Congreso del PSOE Renovado – Felipe González es respaldado por la Plana Mayor de la Internacional Socialista. La Hemeroteca del Buitre. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://lahemerotecadelbuitre.com/piezas/el-psoe-renovado-de-felipe-gonzalez-celebra-su-primer-congreso-en-madrid-respaldado-por-la-plana-mayor-del-socialismo-internacional/

[6] Aumente, J. (15 de octubre de 1986). ¿Dónde, están los intelectuales ‘progresistas’ de hoy? El País.

[7] Felipe González: “Prometí crear 800.000 empleos y se destruyeron 800.000” (10 de diciembre de 2008). Publico.es.

[8] Prado, E. (19 de febrero de 2011).La democracia mermada. Una aproximación al socialismo reformista. La dialéctica urticante de Sofía. Editorial academia de Hispanismo. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://www.academiaeditorial.com/web/wp-content/uploads/2011/06/Prado-Democracia-mermada1.pdf

[9] Ortiz de Zárate, R. José Luis Rodriguez Zapatero. CIDOB. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://www.cidob.org/biografias_lideres_politicos/europa/espana/jose_luis_rodriguez_zapatero#3

[10] Rodríguez Zapatero, J.L. (23 de julio de 2000). Discurso de clausura del 35 Congreso. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: file:///C:/Users/Ibiza/Documents/Downloads/000000001404.pdf

Sobre el autor

Ibiza Melián
Escritora. Investigadora en el ámbito político. Especialista en comunicación política. Proactiva, perseverante y apasionada de la libertad.

2 Comments

  • Nela on 21 Abril, 2010

    Hoy no vengo a decir lo que me ha gustado tu post, porque eso ya lo sabes y hoy vengo a decirte que eres la patrocinado de mi post

    http://laporteriadenela.blogspot.com/2010/04/belen-esteban-tiene-fecha-de-caducidad.html

    Como no tienes banner he tenido que hacer jun apañito, peor me ha quedado mono.

    Besos.

    Nela

  • Bucan on 21 Abril, 2010

    Es de destacar como el Partido Comunista fue una escisión del Partido Socialista. Del mismo modo que Mussolini se separó del partido socialista para formar dar lugar al fascismo. Y más tarde Hitler, ferviente admirador de Mussolini, dió lugar al Nacional Socialismo.
    Lo digo porque la gente suele considerar al fascismo y al nazismo como movimientos de “derecha”, cuando en realidad no son más que versiones del socialismo, como lo es el comunismo. Y todos ellos eran colectivizadores, nacionalizadores y antidemocráticos, aunque diferían sobre la forma de llevar a cabo su “misión”.
    Por cierto, lo que no llegaron a cambiar fue que todos eran “camaradas”.

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