Capítulo XV: El “Corpus Hermeticum”

“Jóvenes gitanos”, cuadro pintado por William-Adolphe Bouguereau en 1879

El jueves a primera hora, ya de regreso a Madrid, llamamos a Carlos. Le explicamos rápidamente lo acontecido, así como nuestras dudas y temores. Casi le suplicamos que nos ayudara a desvelar tan inquietante enigma. Prometiéndonos que el sábado a las 13:00 nos veríamos en el bar de la parroquia de Santo Tomé en Toledo. Como siempre, presto y solícito para auxiliar a la hermandad.

Cuando llegamos él ya estaba allí, sentado tranquilamente en la terraza. Los rayos de sol iluminaban su rostro y rubios cabellos. Aunque el clima vienés había desdibujado tenuemente su magnífico y perenne bronceado, mantenía el semblante de aquel que aparenta disfrutar de perpetuas vacaciones. Si bien, su porte se debía a la herencia genética de sus progenitores. Su padre payo, toledano de pro, y su madre una bella gitana, nacida en suelo andaluz.

“He estado reflexionando sobre lo que me contasteis por teléfono y no dejo de pensar en la Gran Reforma que ese nuevo partido político quiere instaurar. Escudriñando qué relación puede tener todo ello con Doña Blanca de Borbón. Y de repente recordé el famoso cuadro del Greco, “El entierro del Conde de Orgaz”. Pintado entre 1586 y 1587, y que se encuentra en este templo. En él se distinguen caballeros de la Orden de Santiago, con su característica cruz roja dibujada en el pecho. Las propiedades de los caballeros del Temple en España, al desaparecer, pasaron a manos de los de Santiago. Orden de la que fue Gran Maestre Don Fadrique. En el lienzo el cura que preside el acto lleva una capa donde se esboza una escuadra, símbolo masónico. Asimismo, algunos creen vislumbrar el rostro de Cervantes, de quien cuenta la leyenda que insertó en el Quijote un mensaje encriptado. Contemporáneo del Greco.

Y es que en Toledo fueron traducidos los textos esotéricos traídos a España por los árabes, el llamado “Corpus Hermeticum”. Enseñanzas de las Escuelas de Misterios egipcias que alcanzaron su máximo esplendor bajo el reinado de Akhenaton (1353-1336 a.C.). Faraón que instauró el monoteísmo en Egipto, donde ya se manifiesta la cruz como icono y se traduce como “vida”. Disciplinas recopiladas por los griegos y enriquecidas luego por los árabes. Documentos que hablan de una verdad primigenia. Pues conforme a esa historia toda creencia espiritual parte de un mismo origen, que pronto se desgajaría en las tres grandes religiones: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo. Habiendo poseído Jesús, acorde a esta tradición, tales conocimientos. Lo que se desprende del Evangelio de Tomás, que nos describe una fe íntima, donde la divinidad radica dentro del propio ser. Siguiendo la estela de la máxima griega inscrita en el frontispicio del Templo de Delfos: “conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los Dioses.” Escritos atribuidos al guía egipcio en ciencias ocultas Thot. Quien fuera posteriormente bautizado por los griegos como Hermes Trismegisto. Para pasar a denominarlo Mercurio los romanos. Buda en la India. Y por último en el Renacimiento será designado alegóricamente como Christian Rosenkreutz. Arquetipos comunes que irrumpen en el subconsciente de todos los humanos, con independencia de su cultura o periodo en el que les toque vivir, según el psicoanalista Carl Gustav Jung.

Incluso, aunque en el Concilio de Nicea, en el 325, se desecharan todos los ejemplares que albergaban testimonio de esta sapiencia, su noción no fue ajena a las élites del clero. Se estima, que Bernardo de Claraval, quien redactó la regla de la Orden del Temple, aprobada en el Concilio de Troyes (Francia) en 1128, sabía de la existencia de la referida doctrina. Esto explicaría por qué al comienzo componen el grupo sólo nueve caballeros. Pues poco podía hacer tan escaso número de guerreros para salvaguardar a los peregrinos que se dirigían a Tierra Santa. A quienes el rey de Jerusalén, Balduino II, instala en lo que había sido el Templo de Salomón, el lugar más emblemático y místico de la ciudad. (9) Quizás lo cierto es que fueron enviados por la nueva corriente dentro de la propia Iglesia, el Císter que se oponía al Cluny, al objeto de que trajeran esas ancestrales ideas y propiciar con ellas un orden universal. Consta que los caballeros tuvieron contacto con los sufíes, movimiento árabe espiritual que desarrolló los planteamientos griegos en cuanto a este menester. La magia a través de la alquimia, el perfeccionamiento del ser humano conseguido individual y mentalmente.

Que San Bernardo leyó estos tratados lo atestigua el hecho de que en su obra se muestran elementos de los que se harían eco los rosacruces. Por ejemplo, recurre a la imagen de una cruz enlazada a una flor. Lutero después rescatará como efigie para su escudo una cruz situada en una rosa blanca. Al igual que en las “Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz”, San Bernardo asocia el enlace al reencuentro del hombre con Dios.

Justo en la época de los templarios germina el gótico, influenciado por la ciencia iniciática oriental. Y los primeros masones, la masonería operativa, es decir los gremios de constructores organizados en logias encargadas de las construcciones. Arquitectura en la que aparecen figuras desconocidos hasta ese instante en el Occidente convencional y que todavía hoy son una incógnita. Catedrales que se iluminaban con la luz que traspasaba sus hermosas vidrieras, emulando la fábula de la caverna de Platón.

El “Corpus Hermeticum” alcanza su punto culmen en el Renacimiento. Pero se apaga junto al gótico a finales del siglo XVI. Coincidente con el Concilio de Trento que se celebró entre 1545 y 1563. La Contrarreforma que supuso la reinstauración de la Inquisición, muy activa en España, Portugal e Italia. Condenando el protestantismo y el hermetismo. Se elabora una lista de libros prohibidos vigente hasta 1966. Por eso, para soslayar la hoguera, cualquier alusión a las teorías herméticas es hecha de modo críptico.

Por tanto, la Primera Gran Reforma que pronosticaron los rosacruces acabó en una dura represión. La Segunda se produjo con el romanticismo, a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, rescatando la veneración por el arte gótico, (10) por la pintura del Greco hasta ese instante olvidada. Ansiosos de libertad. De abandonar la sociedad estamental y abrazar una etapa de igualdad de oportunidades, regida por los sentimientos. Se independiza Estados Unidos, además se dice que Washington D.C. fue diseñada siguiendo los cánones de la transformada masonería en especulativa moderna. Y la Tercera Gran Reforma, conforme a lo que me comentas, preconiza el CLER que debe producirse ahora y en nuestro suelo patrio.

Papeles que le dio Don Fadrique a Doña Blanca para que cuando él faltara, mediante la magia blanca, proseguir juntos, pero en distinto plano. Secretos que obtuvo el noble español de los caballeros del Temple. La “Heka” de los egipcios permitiría a los amantes convertirse en sólo uno. Y si no me equivoco María, Doña Blanca de Borbón te está indicando que esa energía propiciará el cambio hacia la Nueva Era, en la que retornaremos a los iniciales valores y paradigmas. Libertades que muchas veces creímos conquistar y otras tantas nos arrebataron. Anulando nuestra voluntad y sometiéndonos a la visión general. Mas en ese programa político que debéis entregar al Centro Liberal Español y Reformista está la clave.”

Safe Creative #1308235636261

—————————————————————————————————————————–

(9) Canal de Historia (2008). Los grandes misterios de la historia, pp. 331-332. (Décima edición en Bolsillo, Septiembre 2010). Barcelona: Random Hause Mondadori, S.A.

(10) Corral Lafuente, J. L. (2012). El enigma de las catedrales. Mitos y misterios de la arquitectura gótica, pp. 296-298. Barcelona: Editorial Planeta, S.A.

Sobre el autor

Ibiza Melián
Escritora. Investigadora en el ámbito político. Especialista en comunicación política. Proactiva, perseverante y apasionada de la libertad.

No hay comentarios

Deja un comentario