Capítulo XVI: Adolfo Suárez bien merece un Nobel

El reloj marcaba las nueve. Esa noche no faltaba nadie a la tertulia política organizada por mi padre, el primer viernes de cada mes, en nuestra humilde morada. Mi prima Libertad, quien ya había recuperado su inalienable espíritu de lucha por Matahambre y sus gentes. Junto a su amado Luis, que estaría entre nosotros hasta […]