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Capítulo XLVI: La dictadura de Francisco Franco Bahamonde

Muertos los generales Sanjurjo (1872-1936) y Mola (1887-1937) durante la contienda civil, Franco se erigió como líder indiscutible de los militares golpistas. Planificadores junto a Gonzalo Queipo de Llano (1875-1951) de las actuaciones para derrocar al gobierno del Frente Popular. Franco se convirtió, a pesar de sus vacilaciones iniciales para implicarse en el parcialmente fallido Golpe de Estado, en el jefe y sumo Caudillo de España. El resto de los órganos del Estado se encontraban supeditados a su persona. Se declaró sólo «responsable ante Dios y ante la historia» . Si la Segunda República reprodujo un enfrentamiento entre la concepción liberal y la marxista, este periodo se caracterizó por la férrea defensa del totalitarismo. En contra tanto del liberalismo, como del comunismo.

Capítulo XLIV: La Constitución de la Segunda República

El 9 de diciembre de 1931 el presidente de las Cortes promulgó la Constitución por la que se rigió la Segunda República. Donde se recogía una extensa variedad de derechos individuales, políticos y sociales. Se decretó la soberanía popular y el sufragio universal para los mayores de 23 años, tanto masculino como, por primera vez, femenino. Se declaró la división de poderes: legislativo (Cortes), ejecutivo (Presidente de la República y Gobierno) y judicial.

Capítulo XXXVIII: El socialismo ha muerto

«El socialismo ha muerto», esta era la conclusión a la que llegaba Anthony Giddens a finales del siglo pasado . Uno de los más eminentes sociólogos ingleses, después de Jhon Maynard Keynes (1883-1946). Y es que los axiomas keynesianos rigieron la gestión económica mundial durante largo tiempo. Postulados proclives al intervencionismo estatal mediante una fuerte política de inversiones públicas, al objeto de crear el pleno empleo y como sustituto en parte de la labor del mercado. Concretamente desde los años treinta hasta la década de los ochenta. Momento en el que se verían desplazados, en prácticamente todo el mundo, por el liberalismo. En coincidencia con el triunfo de los liberales tanto en Gran Bretaña, como en los Estados Unidos. Puesto que a la postre se ha demostrado el desmesurado inflacionismo que provocan las teorías keynesianas.