Capítulo III: Un amor tan intenso como imposible

En ciertas ocasiones he creído escuchar incluso sus pasos, su entrecortada respiración, su aliento, exhalando compungidamente su enorme pesar. Pobre Doña Blanca me digo, una y mil veces, condenada al ostracismo, al olvido, a llorar en silencio un amor tan intenso como incomprendido. Fue al comienzo de su largo e infausto peregrinar donde le conoció, […]