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La imagen cultual

La Biblia negaba toda posibilidad de venerar a una imagen, considerado como idolatría. Empero, el cristianismo, eminentemente paulino, recibió una profunda impronta del mundo helénico. De ahí que se asumiera la perspectiva de la imagen de esta cultura. Y ante una grey cristiana mayormente iletrada se empleó con un fin didáctico. Porque Cristo era el Verbo Encarnado, el Todopoderoso hecho hombre. Por consiguiente, contemplar a Jesús, comportaba la presencia del «Padre». Figura que supuso para los místicos, el clero instruido, la vía para llegar a la iluminación.

Las ancestrales tradiciones

En atención a un estudio comparado entre las diferentes tradiciones, determinados elementos se repiten continuamente. Si en Oriente hablan del Tao como el origen de todo, en Occidente se atribuyó al Uno. La Idea suprema del Bien para Platón. Principio generador que Akenatón en el Antiguo Egipto denominó Atón, para después los judíos rebautizarlo en su libro sagrado. Monoteísmo que luego fue desarrollado por el cristianismo. Mientras que los árabes lo acoplaron a la idiosincrasia de su cultura. Monoteísmo también defendido por el zoroastrismo. Es más, los magos persas aseguraban que el gran patriarca bíblico de las tres religiones del libro, Abraham, era originariamente Zoroastro. Antes de abandonar su pueblo natal Ur, en Caldea.

La tradición simbólica del islam

El islam es una religión de Libro, como el judaísmo o el cristianismo. Pero adaptada a las singularidades de una población radicada en un lugar geográfico concreto, los moradores de la península arábiga. El islam, que es sumisión a Dios (Alá), considera a Abraham el gran patriarca, idéntico al judaísmo y al cristianismo. Empero, si ellos descienden del hijo de Sara, Isaac. Los musulmanes provienen del vástago de Agar, Ismael. Por su parte la Kaaba en la Meca está ubicada en el punto que Dios indicó a Agar para que encontrara agua y evitara así que muriera deshidratado Ismael.

Guenón contra la corriente creada por Papus

La base de Louis Claude de Saint-Martin, doctrina sanmartiana, y de Jean-Baptiste Willermoz, Rito Escocés Rectificado, es la teoría de «la reintegración del ser» de Martinez de Pasqually, martinezismo. Es decir, el individuo a causa del pecado original se transformó en algo degradado, de manera que debe tratar de pulir su piedra para convertirse en lo que nunca debió dejar de ser. Y cuanto más se acerque a la divinidad mayor será su perfeccionamiento. Además, Saint Martin prescribe que la «vía cardiaca» es la única que se ha de seguir para llegar hasta Dios.

El Círculo de Eranos

La denominación de Círculo de Eranos corresponde a las congregaciones anuales de una serie de intelectuales en el pueblo suizo de Ascona. Reuniones que tenían como fin debatir en torno al simbolismo. El primer encuentro fue en 1933 y las asambleas se mantuvieron con una gran vivacidad hasta su declive a partir de 1978. Su objetivo era establecer un puente entre Oriente y Occidente. En cuanto a sus figuras prominentes cabe citar al psicólogo Carl Gustav Jung, al islamólogo Henry Corbin, al investigador cabalista Gershom Scholem, al mitólogo Joseph Campbell o a Mircea Eliade.