🎓 Discurso de defensa tesis doctoral

🎓 Discurso de defensa tesis doctoral

Defensa tesis doctoral Ibiza Melián

Tesis doctoral en Ciencias Sociales y Jurídicas defendida el 17 de julio de 2019 y superada satisfactoriamente. Titulada La corrupción cometida por funcionarios y autoridades públicas en España desde un análisis jurisprudencial y sociológico. Trabajo del que se han publicado varios artículos en revistas científicas y próximamente se editará un ensayo sobre el mismo.

Motivación y trayectoria de aprendizaje

Desde el principio tenía claro el tema sobre el que quería hacer mi investigación. Debido a que lo que suele marcar el itinerario son nuestras experiencias vitales. Necesitaba respuestas y cuando las respuestas no se encuentran lo mejor es tratar de hallarlas uno mismo. A partir de una deseable perspectiva proactiva, en la que siempre hay espacio para el progreso por muy bien que estén las cosas.

Motivación de la que forman parte importante mis libros. Pues como dice el escritor cubano Carlos Alberto Montaner: «Lo mejor de escribir es poder aprender». En 2011 publiqué Historias de un pueblo, cuyos protagonistas eran La banda de Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como. Caciques que dirigían la política municipal del imaginario pueblo de Matahambre. Artífices de un Plan General que padecía «de sarampión». Planos «plagados de dispersos puntitos pálidos y oscuros, sin consolidación de núcleo poblacional alguno». O el cuento de «Villavanda, ¿un caso aislado?», inserto en mi obra Crisis de fe y otros relatos, que vio la luz en 2017. Municipio en el que sus habitantes en un breve lapso de tiempo habían cometido la mayoría de los delitos tipificados como corrupción. Pero como se dice en el argot popular: «Son buena gente».

Inclusive La Hermandad de Doña Blanca, de 2016, trama en la que un grupo de jóvenes apasionados proponían regenerar la política nacional. Quienes cual Quijote, donde ellos veían indefectiblemente gigantes, otros simplemente apreciaban molinos. Consumados idealistas que se negaban a asumir la figura de un don Quijote que, como cantaba Serrat: «Va cargado de amargura». «Derrotado» y ya «no puede batallar». Temeroso de que sus ideas solo encuentren «sepultura» en la «llanura» del olvido y nada más.

Texto escrito mayoritariamente con gerundios, en honor al insigne regeneracionista y primer Premio Nobel español José Echegaray y Eizaguirre. Guiño al famoso altercado que tuvo con Valle-Inclán, cuando el noventaochista se negó a recibir una transfusión de Echegaray y le espetó al médico: «¡Doctor, ni se le ocurra. No quiero la sangre de ese. La tiene llena de gerundios¡»[1]. Un Echegaray que se quejaba amargamente de una nación «donde no hubo más que látigo, hierro, sangre, rezos, braseros y humo»[2]. Aunque de todos estos libros, como obras de ficción que son, se ha de aclarar aquello de que «cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia»; ¿o no?

Y es que estos años como doctoranda me han posibilitado madurar y asimilar nuevos conceptos no solo gracias a las actividades formativas realizadas, sino también por las cuantiosas lecturas. Extensa bibliografía que me ha permitido ampliar mis conocimientos y mi visión respecto a la temática de la corrupción. Cuestión que para mí no es un hecho aislado sino transversal, conectado con múltiples materias. Largo periodo temporal en el que he abandonado mi defensa inicial de la «revolución desde arriba» de Maura. Mensaje sintetizado en su mítico discurso pronunciado en 1907, en el que exclamaba:

…más que nunca es ahora necesario restablecer aquella ya casi olvidada, de tiempo que ha que fue perdida, confianza entre gobernantes y gobernados; y ya no hay más que un camino, que es la revolución […] desde el Gobierno […]. Nunca habría sido fácil la revolución desde el Gobierno, nunca habría sido recomendable, si hubiera podido dividirse la facultad y esparcirse la obra en el curso del tiempo; pero cada día que pasa, […], es mucho más escabrosa, mucho más difícil, y el éxito feliz mucho más incierto; y no está lejano el día en que ya no quede ni ese remedio[3].

Mas ahora estoy convencida de que los cambios únicamente nacen a partir de las ideas y su medio natural de incubación es precisamente este: la Universidad. Trabajos de investigación que tratan de aportar soluciones a los males que aquejan a la sociedad; luego solo queda propagarlas, al objeto de que sean aceptadas e implantadas de forma natural[4].

Estructura de la tesis

Pues bien, mi tesis doctoral se divide en dos investigaciones diferenciadas:

Retrato de la corrupción en España.

La corrupción inarmónica.

En ambas partes la variable dependiente u objeto de estudio es la corrupción política o administrativa. Sin embargo, la variable independiente o explicativa difiere.

Retrato de la corrupción en España

Marco teórico y diseño de investigación

El apartado titulado Retrato de la corrupción en España se centra en un estudio de casos, un análisis de 158 sentencias condenatorias emitidas por el Tribunal Supremo. Hay que aclarar que se han obviado resoluciones de tribunales inferiores para respetar al máximo el derecho a la presunción de inocencia y no considerar unos sucesos ocurridos hasta que no hubiese una sentencia firme. Mediante este método se pretende captar una fotografía de la corrupción política y administrativa a partir de la jurisprudencia. Donde se atiende al perfil del sujeto activo (cargo e ideología), junto a la motivación para perpetrar el acto corrupto. En función del examen de los delitos de tráfico de influencias, prevaricación (urbanística, medioambiental y administrativa), malversación de caudales públicos y cohecho pasivo.

Estructura

Cada delito es escrutado por un capítulo, algunos de los cuales ya han sido publicados como artículos en revistas jurídicas. Así en el Diario La Ley, adscrito a la editorial especializada en el sector Wolters Kluwer, aparecieron en 2016 tres: en febrero el del delito de tráfico de influencias[5], en marzo el de prevaricación urbanística[6] y en junio el de prevaricación medioambiental[7]. Por su parte en la revista de Derecho de la Universidad de Salamanca ARS IURIS SALMANTICENSIS (AIS)[8], en su último número de junio fue divulgado el concerniente al cohecho.

Bienes jurídicos atacados

El acto corrupto ataca bienes constitucionales básicos. En cuanto que la discrecionalidad impide a la Administración Pública servir «con objetividad los intereses generales» (artículo 103 de la Constitución española). Por esta razón el uso arbitrario del poder queda tajantemente prohibido por nuestra norma jurídica suprema (artículo 9.3 de la Constitución española). A pesar de que el clientelismo y el amiguismo encuentran su alimento en esta clase de conductas.

Análisis judicial

De ahí, por ejemplo, que en el tráfico de influencias el proceder más característico sea el del amigo o pariente que influye en el político para obtener un favor, sin que haya a cambio dádiva alguna. A eso se une que los seres humanos nos movemos por incentivos. Luego, la política hay que interpretarla igualmente como una actividad supeditada a la búsqueda de rentas. Ergo, sus titulares invertirán sus esfuerzos en aquello de lo que puedan obtener un beneficio. Esto se traduce en que terminarán por apoyar las propuestas que les proporcionen más votos[9]. Y estas a veces no son las más correctas.

Visto que como aseguraba Lenin: «Salvo el poder, todo es ilusión». Lo que queda perfectamente plasmado en la prevaricación administrativa. Como el hecho de realizar empadronamientos irregulares previamente al periodo electoral. Alcaldes que se valen de cualquier triquiñuela factible para que no prospere el pleno de deliberación de la moción de censura que les retiraría el bastón de mando. Máximos regidores que se niegan a facilitar a la oposición la información exigida. Los intentos de los mismos de desterrar del consistorio a la voz de «Pepito Grillo» encarnada por los secretarios.

Asimismo, cabe resaltar cuando benefician en la adjudicación de contratos o en otros asuntos a los amigos, mientras retrasan los trámites de los enemigos. Una secuela del lema de la Restauración: «Para los enemigos la ley, para los amigos el favor». Dado que la entrega de una contraprestación concreta por realizar el favor en cuestión se da en menor proporción, lo que recaería ya en el ámbito del cohecho. Acción más habitualmente perpetrada por funcionarios.

Alcaldes que contratan a sus allegados como personal del Ayuntamiento, sin respetar el derecho de todos los ciudadanos «a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos» (artículo 23.2 de la Constitución española). Y sin atender a «los principios de mérito y capacidad» (artículo 103.3 de la Constitución española). Exigencias que se sustituyen por la designación «puramente digital». En suma, el mal denominado por el insigne jurista Gumersindo de Azcárate a finales del siglo XIX como «empleomanía»[10], desvirtuación latente en el subconsciente colectivo nacional. O incluso cuando se toman decisiones arbitrarias, sin base legal alguna, en pro de supuestamente beneficiar o contentar al pueblo.

En lo tocante a la malversación de caudales públicos se confunden los intereses generales con los partidarios, que persiguen la reelección en el cargo. Además de tratar de agraciar a los afines a través de las arcas municipales. Se produce una administración desleal del patrimonio público. Ya que en la vertiente de apropiación indebida para lucro personal de esta figura delictiva incurren especialmente los funcionarios y no los políticos, similar a lo acontecido con el cohecho.

Conclusiones

De esta investigación se colige que son los Ayuntamientos las Administraciones Públicas más afectadas, sobre todo los de municipios de menos de 20 000 habitantes. Se infiere también que entre los cargos públicos el sujeto activo es mayoritariamente alcalde, si bien tiene sentido al haber optado el sistema español por la figura del strong-mayor, herencia de la predilección por parte de los latinos del «rey-filósofo». La ideología carece de incidencia alguna, pues entre los condenados hay tanto de izquierdas, de derechas o nacionalistas. Lo que realmente resulta determinante es que se ostente el poder ejecutivo, es decir, que se tenga capacidad de decisión. De igual modo de las resoluciones judiciales se desprende un sentimiento de pertenencia a la «tribu»[11] y de mantenimiento del poder, como motivación principal.

Soluciones

Por consiguiente, para aminorar la corrupción de poco vale un cambio de caras o ideológico. Tampoco la reparación debe circunscribirse exclusivamente a una alteración del propio sistema, pues hasta las leyes más perfectas ocasionan hondas grietas. Sino que quizás la transformación haya de ser más profunda, en la línea intentada en su momento por los krausistas, regeneracionistas, institucionistas, generación del 98, del 14 y del 27.

Con la aspiración, en la dirección apuntada por Tocqueville, de «convertir al individuo en ciudadano», en pro de sortear todo tipo de despotismo: el individual o la tiranía impuesta por el colectivo[12]. Dedicación contumaz a la que se consagraban las logias masónicas, en las que se educaban a las élites políticas. Causa por la que se denomina a la masonería como «escuela de formación del ciudadano»[13]. Corriente esotérica que se esforzaba por promover un equilibrio entre lo material y lo espiritual. Espiritualidad que predispone a los seres humanos para aceptar el principio de igualdad, al caer en la cuenta de que todos provienen del Creador. Sentido de trascendencia oculto en el interior de cada uno y que aporta al sujeto valores morales, sin necesidad de que haya una ley escrita.

Y es que si no se conoce el germen que ha modelado durante siglos la mentalidad de los españoles, el resto de medidas concluirán por ser superficiales. O peor, que en un intento desesperado de aplacar un mal se acabe por mermar derechos inherentes al propio sistema liberal, como la presunción de inocencia (artículo 24.2 de la Constitución española) o la igualdad ante la ley (artículo 14 de la Constitución español).

La corrupción inarmónica

En consecuencia, para penetrar en ese subconsciente colectivo latino se requiere otro paso más respecto al examen de la corrupción. Visto que no basta con el estudio jurisprudencial, sino que se ha de indagar en la vertiente sociológica. Reflexión a partir de la cual surge la parte correspondiente en esta tesis a La corrupción inarmónica. Investigación de la que presenté un avance en el XIII Congreso de la Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración (AECPA) en septiembre del 2017[14]. Y a finales del año siguiente se publicó una nota en la Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS) editada por la Universidad de Santiago de Compostela[15].

Marco teórico y diseño de investigación

Esta investigación aborda el fenómeno de la corrupción política y administrativa desde un análisis de contenido de multiplicidad de textos ortodoxos y de otros clasificados en su momento de heréticos. El punto de partida es el Antiguo Egipto, sociedad empeñada en preservar la armonía de cada acto. Armonía escenificada mediante la figura de la diosa Maat, la «patrona de los jueces». Deidad que depositaba su pluma en la balanza que pesaba el corazón de los difuntos, para quienes si lograban el equilibrio se abrirían las puertas del paraíso. No obstante, si la pesa se desnivelaba sufrirían el tormento eterno. Labor reemplazada en el cristianismo por el arcángel san Miguel. De manera tal que hoy en día la balanza es el símbolo universal de la ley y la justicia.

Lo que se pretende demostrar es que la corrupción de los países latinos es inarmónica, al no haber asumido el concepto primigenio que entrañaba Maat. Detonante que aboca a estas naciones a sufrir niveles superiores de corrupción. Lo que queda patente cada año en el Índice de Percepción de la Corrupción. Esto nos empuja a preguntarnos: ¿por qué los índices de corrupción política son mayores en el sur que en el norte europeo? Y la hipótesis resultante es que los países católicos del sur de Europa son más corruptos que los protestantes del norte. Y por ende Latinoamérica, heredera cultural de España y Portugal. En suma, la cuestión específica que estudia este trabajo es cómo la religión y la filosofía han modelado dos visiones diferentes de entender la esencia humana en Occidente.

Entonces, la variable independiente o explicativa aquí es el factor religioso y filosófico. Entendido el término religión como «conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto». Por su parte la filosofía se refiere al «conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano». Ambos significados a tenor de lo establecido por la Real Academia Española (RAE).

Y finalmente, se ha de tener muy presente el sentido de esotérico. Utilizado en este trabajo como aquella sapiencia filosófica o psicológica que confiere al individuo el máximo desarrollo intelectivo. Saber transmitido a un grupo reducido principalmente por medio de un proceso iniciático.

Sapiencia propia de los magos del Antiguo Egipto, chamanes, pitagóricos, órficos, sufíes, cabalistas, masones, rosacruces o martinistas. Y que se encuentra igualmente en el hermetismo y la alquimia. Los filósofos para Platón, quienes gracias a la teoría de la reminiscencia han descifrado el conocimiento que conduce a la Idea suprema del Bien y sobre el que instruía en sus cursos restringidos denominados «Acerca del Bien». En congruencia con el lema inscrito en el frontispicio del Templo de Delfos: «… conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los dioses» [17]. Saber esotérico que se opone al exotérico, divulgado a todos, característico de la ortodoxia.

Enseñanza esotérica sustentada en el adagio del pensador chino Confucio: «Lo que oigo, lo olvido; lo que veo, lo recuerdo; lo que hago, lo aprendo»[18]. Camino que ahora ha redescubierto la neuroeducación. O sea, la ciencia ha convertido el conocimiento implícito en explícito. Pues hoy entendemos las causas racionales del porqué del uso de este método de aprendizaje. Técnica promulgada en España por el pedagogo Bartolomé Cossio, referente de la Institución Libre de Enseñanza. El «aprender haciendo» que defendió a ultranza el gran pedagogo estadounidense John Dewey. Vía para potenciar el pensamiento divergente, es decir, la actividad librepensadora.

Empero, hay que hacer especial énfasis en que no hay que caer en el error de confundir a los movimientos esotéricos como la masonería, martinismo o rosacruces con sectas. Porque secta se aplica a una corriente religiosa que se aparta de la ortodoxia. Y en ningún momento estas sociedades secretas o «discretas» divulgan religión alguna.

El objetivo era convertirse en el filósofo de Platón, el eterno aspirante a conseguir la sabiduría a través del Amor. Elemento este último crucial en dichas líneas de pensamiento. Amor que conduce a la Idea suprema del Bien, a Dios. Hoy se sabe que la meditación presente en las dispares creencias libera la denominada «hormona del amor», la oxitocina, generada en la zona cerebral del hipotálamo.

Sustancia que suscita en el individuo estados de bienestar y mejora su interrelación con el resto. Además de potenciar su compasión, empatía, generosidad y altruismo. De igual modo, la oxitocina le permite a la persona lograr un mayor conocimiento de sí misma[19] e incrementar su «autoconfianza»[20]. Oxitocinas que se segregan inclusive al escuchar una buena historia[21], como las contenidas en los libros sagrados. Asimismo, la música y la acción de cantar desata la producción de este compuesto químico[22]. Beneficios que ya conocían los egipcios, los pitagóricos o los seguidores de Orfeo. Como los chamanes y los sufíes, corriente mística del islam. La música que nos agrada genera también ondas cerebrales alfa, que aparecen cuando estamos relajados[23].

De la misma manera, la oxitocina provoca la cooperación entre las personas, la denominada «acción colectiva». Colaboración orientada, tanto a obtener un beneficio común entre los individuos que interactúan, como a ayudar a terceros ajenos al grupo. Igualmente aumenta el nivel de confianza entre extraños. Lazos que se afianzan gracias al rito, rituales que favorecen un incremento en la segregación de oxitocina. Ergo, el compartir rituales comunes conlleva una mayor unión entre la comunidad[24].

No en vano para el científico estadounidense Paul Zak la oxitocina desempeña un papel primordial en la moralidad del individuo en cualquiera de sus facetas, como en la política o económica. En cuanto a este último aspecto, asegura que los intercambios comerciales basados en el axioma ganar-ganar generan sociedades más confiadas y por consiguiente más prósperas gracias a la oxitocina. En concordancia con lo insinuado por Adam Smith en su obra La teoría de los sentimientos morales. Quien hablaba de «simpatías» el equivalente a la actual empatía. Ya que el intercambio pretende satisfacer las necesidades de otros, al fin y al cabo, ayudarlo.

Es más, Paul Zak llama a la oxitocina «la Molécula Moral». En consecuencia, estimular su producción desencadena una mejora en la sociedad. Prosperidad que alcanzan aquellos pueblos donde la confianza es mayor entre sus miembros. Propagación en atención a la regla de oro presente en todas las religiones: «Tratar a los demás como te gustaría que te tratasen a ti». O sea, «de forma más amable, generosa, servicial y cariñosa». Confianza que permite aminorar las normas y los sistemas de control.

En cambio, la secreción de oxitocina por parte de las neuronas se inhibe en entornos de[25] «sálvese quien pueda»[26]. Contrarrestada por el estrés y la testosterona que provocan estas situaciones de desconfianza generalizada en el individuo. Puesto que somos incapaces de sentir empatía por lo que le sucede al otro, cuando está en juego nuestra propia supervivencia[27]. Característica que se detecta, por ejemplo, en aquellos partidos que la Comunicación Política califica como aquejados por el síndrome de la «regresión paranoide». Donde sus integrantes son proclives a la traición, en pro de adquirir los mayores réditos para sí mismos[28].

La prevalencia de la testosterona respecto a la oxitocina hace que el sujeto juzgue con severidad a los demás. Lo inclina a no adoptar una actitud compasiva y de ayuda, sino de castigo con lo que siente agrado. Hormona predominante también en el «cirujano de hierro» y no en el líder empático.

En suma, tener mayores o menores niveles de una u otra hormona aboca a un país al círculo virtuoso: «oxitocina-empatía-moralidad-confianza». O por el contrario al dominio de la testosterona, con la consecuente desconfianza, autoritarismo del régimen político y un mayor incremento de la corrupción. Y la desconfianza hace que se dicten más normas y sistemas de control. Sociedades donde es fácil que se desate la «regla del enemigo único» en su mayor expresión, con la irrupción de bandos eternamente enfrentados e irreconciliables. Se cosifica al que queda fuera del clan tribal. Masa presa de la sombra colectiva a la hora de proceder contra el «adversario». El «otro» es percibido como un peligro para la pervivencia del grupo lo que multiplica la generación de testosterona y se incrementa la intolerancia[29].

Oxitocina

Sociedades en las que se desarrolla el círculo virtuoso generado por la oxitocina

Testosterona

Sociedades en las que predomina la testosterona

El método de investigación empleado en esta parte de la tesis es cualitativo. En la línea seguida por los primeros estudios sociológicos cualitativos que ahondaban en las humanidades para extraer factibles causas de comportamiento social[30]. Entre dichos trabajos cabe citar como paradigmático La ética protestante y el espíritu del capitalismo de Max Weber.

Tampoco se ha de olvidar que una de las Asociaciones más importantes en el campo de las Ciencias Políticas, la Asociación Americana (APSA), tiene una sección que estudia esta doctrina en relación con la religión. En concreto la sección 11[31]. Y hay que señalar que otros investigadores ya han insinuado previamente que las desviaciones del sistema son aparentemente menores en aquellas naciones cuya religión mayoritaria practicada es más intimista[32]. Factores culturales e históricos que se intuye que predispondrían al sujeto a poder perpetrar mayores acciones corruptas, conforme a lo apuntado por ciertos artículos de análisis cuantitativo[33].

Religión intimista vs. colectivista

Y es que el norte de Europa instruyó a la población en la búsqueda del pneuma griego, es decir, en la perfección personal. Junto con la necesidad de vivir en equilibrio, o sea, según el principio de la Maat egipcia. Conocimiento que se transmitió a través de las sociedades secretas. Además del misticismo de san Bernardo de Claraval, que terminó por perder la partida ante la escolástica dentro del orbe católico.

En consecuencia, los protestantes se decantaron por una postura individualista del ser humano que detecta su conciencia y por consiguiente es capaz de discernir entre el Bien y el Mal. Un individuo que sabe de sus imperfecciones y que trata de mejorarse cada día. Humildad que los encamina a adoptar medidas preventivas frente a la corrupción y a garantizar la separación de poderes esbozada por el masón Montesquieu. De ahí que los países protestantes salgan mejor parados en los índices de percepción de la corrupción.

Entretanto, los territorios católicos mantuvieron una visión colectivista, a la que denominaron inicialmente como res publica christiana. Sociedad compuesta por todos los creyentes en Cristo. La «Gran Iglesia»[34] equiparó el espíritu con el alma, con la consecuente declaración de herejía del tricotomismo. Herejías combatidas eficazmente por la Inquisición. Además de alzarse la institución eclesiástica como el único canal de acceso al ámbito espiritual.

Por tanto, la opción o no de cometer la infracción penal no se realiza a tenor de una convicción propia, sino por miedo al castigo externo. Actores en los que predomina el parecer y no el ser, la soberbia en contraposición a la debida humildad. Lo que unido a la concepción idolátrica del poder los aboca a elegir medidas represivas para atajar la corrupción y a enfocarse en hallar un prohombre que los gobierne. Dado que les fue vetada la instrucción necesaria para afianzar su conciencia individual, suplida por una comunitarista. Donde el pensamiento tribal[35] condiciona la actuación de la persona.

Por tanto, los católicos al carecer de la instrucción en la Maat sufren de corrupción inarmónica. Aunque en cierto momento sustituyesen a la Iglesia por el Estado, le dieron las mismas connotaciones[36]. Por consiguiente, las desviaciones en el sistema son mayores que las de sus vecinos europeos. Debido a la incidencia del constructo filosófico y religioso como componente psíquico de la acción.

Así en los países católicos se estima que la ética ha de ser impuesta a los ciudadanos desde el exterior. Habitualmente mediante códigos extensos que nadie comprende, ni asume como suyos. En cambio, los protestantes a través de toda una corriente de postulados hacen suya la máxima del «imperativo categórico» kantiano.

Pues es el propio individuo el que ha de buscar en su interior la esencia de esa eticidad. La estrella flamígera para los masones, la rosa roja de los rosacruces, la piedra filosofal de los alquimistas. Dado que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, esto le confiere una dignidad divina y lo hace plenamente libre. Teoría esbozada por Pico della Mirandola. En este sentido Kant afirmaría: «Dentro de nosotros hay algo que nunca dejamos de admirar […]. Esa capacidad de realizar con nuestra naturaleza sensible tamaños sacrificios en aras de la moralidad»[37]. En términos cabalísticos el sur europeo se instaló en una mentalidad yesódica, en tanto el norte ascendió hasta una tiferética.

Suecia y otros ejemplos europeos

Uno de los casos paradigmáticos a la hora de estudiar las medidas que han de adoptar los Estados contra la corrupción es el de Suecia[38]. Y se ve incomprensible cómo este país, luego de una profunda catarsis provocada por una gran guerra, llevó a cabo una honda transformación del sistema a finales del siglo XIX. Sin bien España pasó por un periodo de reflexión colectiva similar tras perder las postreras colonias de ultramar, en cambio aquí el resultado fue la irrupción del regeneracionismo y su consecuente anhelo por un «cirujano de hierro» que lo arreglase todo. Lo que desencadenó más corrupción y el incremento de la desafección por parte de la población.

Porque si en Suecia los planteamientos del Estado liberal fueron aplicados con convicción, en España el pensamiento ilustrado tuvo grandes problemas para penetrar. Hasta el punto de provocar la eterna lucha fratricida entre «las dos Españas». Inclusive a fecha de hoy se confunde liberalismo, igualdad de oportunidades, con el mercantilismo, privilegio del gobierno a unos pocos. Fenómeno este último que recientemente se ha catalogado bajo la nomenclatura de «capitalismo de amiguetes».

Y es que la diferencia está en que toda la corriente esotérica cristiana se infiltró en las élites suecas. En tanto Menéndez y Pelayo se vanagloriaba de que en suelo español no había cosa peor considerada que la herejía, gracias a la férrea labor de la Inquisición. A lo que se añade que durante el reinado de Felipe II se prohibió a los españoles estudiar en universidades extranjeras, con el propósito de que no tuviesen relación con las ideas heréticas y evitar así que las introdujesen al volver a casa[39].

De modo que en el norte europeo a partir del mito de la estrella flamígera por parte de los masones o la rosa roja del pensamiento rosacruz proliferaron las logias. Escuelas donde se formarían los ciudadanos que llegarían a ostentar altas cotas de poder. Academias donde se les enseñaban los pilares fundamentales de las democracias liberales y se les instaba a procurar su desarrollo. Centros en los que se instruía a los grados superiores para que combatieran la concentración de poder en manos de unos pocos, por muy virtuosos que estos fuesen. Masonería que se esforzaba en educar a sus adeptos en preservar la imprescindible separación de poderes.

Masonería amparada en Suecia por la realeza. Es más, uno de los artífices de las reformas suecas contra la corrupción fue Jean-Baptiste Bernadotte[40], Carlos XIV Juan, gran Maestro de la Gran Logia Nacional. Según el catedrático de la UNED Alvarado Planas «desde 1774 hasta 1997» la Corona ha ostentado altos cargos dentro de la Gran Logia de Suecia.

Masonería introducida en Suecia por aristócratas que se habían iniciado ya fuera en Francia o Inglaterra. Lo mismo que sucedió en Dinamarca. Monarquía danesa intensamente vinculada también con la masonería, cuyos miembros estaban adscritos en una proporción considerable a esta corriente. Situación similar a la de Noruega. Así como a la de los Países Bajos, nutrida en gran medida por la aristocracia. Tanto reyes holandeses como belgas fueron masones. Respecto a Bélgica se ha de mencionar que el proyecto de la Universidad Libre de Bruselas fue auspiciado por masones[41]. Centro educativo que sirvió de inspiración a los krausistas españoles para la creación de la Institución Libre de Enseñanza (ILE).

Y es que la masonería en el Reino Unido tuvo desde el inicio un gran arraigo, país donde nace la masonería especulativa. Razón por la que miembros destacados de la realeza han sido iniciados en la masonería. Por nombrar algunos de los monarcas masones: el rey Jorge IV; Guillermo IV; Eduardo VII; Eduardo VIII; Jorge VI; o el consorte de la reina Isabel II, Felipe de Edimburgo. Entre los masones de la familia real: el príncipe Arthur, duque de Connaught; el príncipe Michael de Kent o el duque de Kent[42]. Igualmente, el primer ministro británico Winston Churchill fue masón[43].

Por consiguiente, su penetración en Estados Unidos fue enorme. Los Padres Fundadores de los Estados Unidos, George Washington y Benjamin Franklin, eran masones. Lo mismo que George Washington, otros masones que también presidieron Estados Unidos fueron: James Monroe, Andrew Jackson, James K. Polk, James Buchanan, Andrew Johnson, James A. Garfield, William McKinley, Theodor Roosevelt, William Howard Taft, Warren Gamaliel Harding, Franklin Delano Roosevelt, Harry S. Truman o Gerald R. Ford[44].

Por su parte la masonería en Francia fue introducida por «tres emigrantes británicos». Las logias pronto se convirtieron en el lugar de reunión de la aristocracia. Con la Revolución cambió el perfil de los masones. Y con el ascenso de Napoleón al poder la masonería se vio beneficiada. Se estima que 17 «de los 24 mariscales del Imperio […] eran masones. También eran masones numerosos prefectos, funcionarios y representantes de las élites culturales y económicas». La fortaleza de la masonería se mantuvo a pesar de la caída del Imperio. Además de Montesquieu otros destacados intelectuales de las Ciencias Políticas eran masones, como Voltaire o Emmanuel Sieyès adscritos a la logia de «Las Nueve Hermanas» en París. Centro donde también fue iniciado el padre fundador estadounidense Benjamin Franklin[45].

En Alemania florecieron en su esplendor las ancestrales corrientes espirituales: el misticismo cristiano germano con el Maestro Eckhart a la cabeza, el «iluminismo rosacruz»[46]. Las teorías del Filósofo Desconocido impregnadas por el pensamiento de Jacob Böhme fueron contempladas por el idealismo alemán[47], corriente filosófica a la que los masones Fichte y Schelling dieron su colorido. Logias masónicas que en sintonía con el resto del norte de Europa eran frecuentadas por la nobleza. La instauración de las primeras corrió a cargo de aristócratas germanos «iniciados en Inglaterra». Entre los ilustres hermanos reales estuvo Federico II el Grande, masonería a la que declaró su protección, al igual que Guillermo I o Federico III.

Empero, la masonería, genuina escuela de formación de los principios del Estado liberal, tuvo grandes impedimentos para desarrollarse en el orbe católico. Lo que se convierte en un elemento a tener en cuenta en la incidencia de la corrupción. Si en Europa la Corona estuvo estrechamente relacionada con la masonería, en España el único rey masón fue el hermano de Napoleón[48]. También en la península itálica salvo los familiares de Napoleón, Joaquín Murat y José Bonaparte, no hubo más monarcas masones[49]. Durante la dictadura franquista la masonería fue plenamente desarticulada.

La reimplantación de la masonería se produjo a partir de 1977[50]. Además, «la primera vez que hubo una masonería regular en España fue en 1987»[51], es decir, reconocida por el resto de países. Y es que sirvan las palabras de Francisco Giner de los Ríos para definir la masonería de su época: «Aquí esta sociedad se compone de hombres políticos (muchos de ellos grandemente corrompidos y ambiciosos) que la explotan para sus fines de partido e individuales, y de algunos jóvenes ardientes y acalorados que se dejan explotar inocentemente por aquellos…»[52]. Cuando en la masonería estaba prohibido hablar de política y religión para evitar fricciones entre sus miembros. Obligados a dar cabida a todo el mundo con independencia de su ideología o credo.

Hoy en día hay en torno a cuatro mil masones[53]. Un número mucho más escaso que en otros países. Según declaran algunos masones: «En Norteamérica, quien pertenece a una Logia lo pone en el currículum porque es símbolo de honestidad»[54]. Se erige en «un mérito»[55]. Idéntico a lo que ocurre «en Francia, […] Bélgica, Alemania, Reino Unido, los países escandinavos, […] y muchos otros lugares». Ya que se estima «que alguien que ha logrado ingresar en la masonería ofrece una garantía añadida de honradez, rectitud y fiabilidad»[56].

El «rey-filósofo» del sur de Europa

En el sur de Europa arraigó la idea del «rey-filósofo», el «cirujano de hierro» español. A causa de la concepción idolátrica del poder, de buscar al Mesías que los redima de todos los males. Cuando en el norte de Europa se había asumido que no hay más Mesías que uno mismo.

Arquetipo del «cirujano de hierro» con el que se invistieron Miguel Primo de Rivera y Franco. Quienes prometieron a la población «ley y orden» a cambio de sustraer libertades. La única diferencia entre ellos fue que el Generalísimo sentenció a modo lapidario: «Yo no haré la tontería de Primo de Rivera. Yo no dimito. De aquí, al cementerio»[57]. Y así fue exactamente como aconteció. Estableció «cuarenta años de duro invierno a las libertades»[58].

Dos claras dictaduras, pese a que los dictadores renieguen habitualmente de esa denominación. Por ello Augusto Pinochet (1915-2006) aseguraba que en Chile nunca existió dictadura alguna (1973-1990), porque él era «un demócrata»[59]. Y Franco a su régimen lo denominaba «democracia orgánica». Aunque, no optó por elaborar una constitución, sino que promulgó leyes fundamentales. A causa de que vinculaba ese nombre con el liberalismo, al que detestaba[60].

Entretanto los designios de Portugal estuvieron dirigidos por Salazar desde 1926 hasta 1974. Y en Grecia la Dictadura de los Coroneles estuvo vigente desde 1967 a 1974. Luego su conclusión fue cercana en ambos países a la española[61]. En Italia el fascismo de Mussolini emprendió una lucha sin cuartel contra la masonería, al igual que Franco o Salazar. Masonería que se identificaba con el liberalismo y a la que el catolicismo había condenado tajantemente. Porque el ideal católico era restaurar la res publica christiana, donde todos eran uno en Cristo.

Latinoamérica

Latinoamérica es heredera cultural de España y Portugal, territorio que quedó por tanto bajo el influjo católico. Así que la masonería estuvo fuertemente prohibida y solo emergió tras la Independencia. Como supuesto paradigmático se ha de citar a la masonería cubana, único país comunista donde se permitió el trabajo de las logias. Reuniones siempre controladas y donde predomina el componente de fraternidad sobre los demás. Línea que permitía a los masones establecer un sistema de ayuda mutua ante las paupérrimas condiciones en las que vivían los cubanos.

Consecuentemente en Latinoamérica, como en el sur europeo, la no separación de poderes y por consiguiente las reiteradas dictaduras han sido una constante. Por lo que los niveles de percepción de la corrupción anual también son altos. Inclusive la historia de Chile y Uruguay, que ostentan índices inferiores, es homologable al resto de países latinos. Cuando en España sufrimos el franquismo hasta el 20 de noviembre de 1975. En Chile el régimen de Pinochet duró hasta 1990. Y en Uruguay la dictadura culminó en 1985.

Pero hay que hacer una advertencia, en el imaginario colectivo ha arraigado la confusión de que las Logias Lautaro eran masónicas, cuando eran patrióticas. Como lo fue la de Buenos Aires fundada en 1812. Tal como aclara el catedrático jesuita Ferrer Benimeli, el objetivo de estas sociedades era «no reconocer por gobierno legítimo de las Américas sino aquel que fuese elegido por la libre y espontánea voluntad de los pueblos, y de trabajar por la fundación del sistema republicano». Y añade que «fue una sociedad secreta de carácter político que nada tenía que ver con lo que pretendía la masonería». La equivocación está «en la simplificación que, a veces, se hace al confundir sociedad secreta con sociedad patriótica o política, o la equiparación de ambas con la masonería».

Del único prócer que se tiene constancia documental de que fuese masón es de Simón Bolívar; «sin embargo, prohibió en 1828 todo tipo de sociedades secretas en la Gran Colombia, desapareciendo la masonería de la zona durante más de veinte años»[62].

Dado que las Constituciones de Anderson, por las que se rige la masonería desde 1723, prescriben:

…el Masón ha de ser pacífico súbdito del Poder civil dondequiera resida o trabaje, y nunca se ha de comprometer en conjuras y conspiraciones contra la paz y bienestar de la nación ni conducirse indebidamente con los agentes de la autoridad[63].

Conclusiones

Naciones católicas en las que el político es reputado como un prohombre y como tal no cabe que yerre. Consagrado prácticamente de la infalibilidad inherente al sumo pontífice. De modo que se concibe algo tan irracional como que debe ser capaz de detectar cualquier anomalía alrededor suyo, al hipotéticamente estar tocado por poderes sobrenaturales. Cuando la realidad de los humanos es que en sus vidas cotidianas reciben habitualmente grandes decepciones por parte de sus allegados.

Ergo, si esta es la cruda realidad, ¿por qué se tiene que confiar la detección de los casos de corrupción a la permanente desconfianza del administrador? Lo que resulta incongruente, si además se le exige que sea empático con los administrados. Pues la desconfianza segrega testosterona que inhibe a la oxitocina, hormona característica de la empatía. Si lo que se le demanda es que esté en perpetua alerta, esto únicamente cabe que lo aboque a la paranoia. Lo que tornará su carácter en la más absoluta frialdad y lo conducirá inevitablemente al distanciamiento de su entorno. Hecho que empuja al líder a servirse de las personas para su beneficio y luego desecharlas, bajo el convencimiento de que al final siempre terminarán por traicionarlo.

Al contrario que en los Estados de tradición protestante. Donde para proteger la humanidad de sus dirigentes lo confían todo a la separación de poderes. A la instauración de sistemas que hagan saltar automáticamente las alarmas cuando acontezca cualquier desviación.

Mientras que las naciones católicas se enfocan en la actividad punitiva, con la que sienten placer, resultado del predominio de la testosterona. En castigar a los hipotéticos prohombres que auparon al poder. Quienes suelen terminar por beneficiarse a sí mismos o a su clan, tras caer en la corrupción inarmónica. Incapaces de asimilar el concepto de la Maat egipcia, la armonía que debe presidir cada uno de sus actos.

Furia represiva que acarrea un deterioro todavía mayor de los pilares básicos del Estado, con la consecuente conculcación de los derechos inherentes a todo aquel sobre el que recaiga la mera sospecha de la comisión de una presunta corruptela. El derecho a un juicio justo, la igualdad ante la ley o la presunción de inocencia pasan a un segundo plano. El escarnio público es tal que se conculca hasta el derecho a la integridad moral. Inclusive el derecho fundamental a la reinserción ha quedado rotundamente obviado.

Pero el método didáctico que a lo largo de la historia había instruido a las élites políticas, inspirado en la enseñanza de los magos del Estado egipcio, poco a poco se desvanece en el norte de Europa. Porque en el sur europeo siempre estuvo vetado. Y ya lo vaticinaba Giordano Bruno[64], en el momento en que se olvide ese «hálito vital», el pneuma griego, el ser humano será engullido por su sombra. El espíritu que la «Gran Iglesia»[65] ocultó tras el alma y que acabó por identificar con la propia institución, autoproclamada la única capaz de conectar al individuo con la esencia primigenia.

En el instante en que se pierda el significado de ese fragmento divino latente en el interior de cada persona, la armonía, la Maat egipcia, será sepultada una vez más por las arenas de Amarna. Se venerará al desvirtuado «rey-filósofo» platónico, al «cirujano de hierro» español, se aplaudirá la legitimidad carismática weberiana, se idolatrará al tergiversado «superhombre» de Nietzsche. Entonces, frente a una humanidad incapaz de penetrar en lo más recóndito de su ser, solo cabrá esperar que el sueño del abad de Fiore se torne en realidad. Que nuevamente, tras grandes tribulaciones, se arribe a un remanso de paz.


Texto defensa tesis doctoral –
(c) –
Ibiza Melián

Notas

[1] Casanova, F. (2015, 28 de noviembre). La agria disputa entre Valle Inclán y José Echegaray. HISTORIAS DE NUESTRA HISTORIA. Obtenido el 27 de junio de 2019, de: http://hdnh.es/la-agria-disputa-entre-valle-inclan-y-jose-echegaray/

[2] Echegaray, J. (1866). Historia de las matemáticas puras en nuestra España. Discurso de ingreso en la Academia de Ciencias. Ateneo de Madrid. Obtenido el 26 de junio de 2019, de: http://www.ateneodemadrid.com/biblioteca_digital/folletos/Discursos-010.pdf

[3] Maura, A. (1907, 1 de junio). La revolución desde arriba. Beers & Politics. Obtenido el 4 de febrero de 2019, de: http://www.beersandpolitics.com/discursos/antonio-maura/la-revolucion-desde-arriba/792

[4] Leighton, W. y López, E. (2012). Madmen, Intellectuals, and Academic Scribblers: The Economic Engine of Political Change. United States: Stanford University Press.

[5] Melián, I. (2016, 16 de febrero). Análisis judicial del delito de tráfico de influencias. Diario La Ley (nº 8703), pp. 10-15 (LA LEY 499/2016).

[6] Melián, I. (2016, 21 de marzo). Análisis judicial del delito de prevaricación urbanístico. Diario La Ley (nº 8726), Ref. D-118 (LA LEY 1289/2016).

[7] Melián, I. (2016, 17 de junio). Las autoridades públicas en los ataques medioambientales. Diario La Ley (nº 8705), Ref. D-244 (LA LEY 4005/2016).

[8] Melián, I. (2019). Análisis judicial del delito de cohecho. AIS: ARS IURIS SALMANTICENSIS, Vol. 7 (nº.1).

[9] Buchanan, J. y Tullock, G. (1962). El cálculo del consenso.

[10] De Azcárate, G. (1931). El régimen parlamentario en la práctica. Madrid: Sobrinos de la Sucesora de M. Minuesa de los Ríos (Obra original publicada en 1885).

[11] Popper, K. (2012). La sociedad abierta y sus enemigos (2ª impresión). Barcelona: Paidós (Obra original publicada en 1945).

[12] Simón, P. (2015). La democracia según Alexis de Tocqueville. Jot Down. Obtenido el 19 de junio de 2019, de: https://www.jotdown.es/2015/11/la-democracia-segun-alexis-tocqueville/

[13] Álvarez Lázaro, P. (2012). La masonería, escuela de formación del ciudadano (4ª edición). Madrid: Publicaciones de la Universidad Pontificia de Comillas (Obra original publicada en 1996).

[14] Melián, I. (2017, 21 de septiembre). La corrupción inarmónica. XIII Congreso de AECPA. Obtenido el 10 de julio de 2019, de: https://aecpa.es/es-es/la-corrupcion-inarmonica/congress-papers/1723/

[15] Melián, I. (2018). La corrupción inarmónica. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS), Vol. 17, núm. 2, pp. 181-206.

[16] Desjardins, J. (2019, 1 de febrero). Visualizing Corruption Around the World. Visual Capitalist. Obtenido el 25 de abril de 2019, de: http://bit.ly/2Xfnkf2

[17] Inscripción en el Templo de Delfos. Extraída de: Martínez, S. y Prade, L. (2014). El oráculo de Delfos. La ciencia verifica cómo fue posible. ESFINGE. Apuntes para un pensamiento diferente. Obtenido el 7 de diciembre de 2016, de: https://www.revistaesfinge.com/ciencia/arqueologia/item/1061-el-oraculo-de-delfos-la-ciencia-verifica-como-fue-posible

[18] Fanjul, S. C. (2017, 13 de marzo). Así es el aprendizaje por proyectos que revoluciona las escuelas. El País.

[19] Sabater, V. (2017, 1 de mayo). Oxitocina, la hormona de amor y la felicidad. La mente es maravillosa. Obtenido el 27 de agosto de 2017, de: https://lamenteesmaravillosa.com/oxitocina-hormona-amor-y-felicidad/

[20] La oxitocina, ¿la hormona capaz de mitigar la timidez? (2012, 27 de enero). NCYT Amazings. Obtenido el 28 de agosto de 2017, de: http://noticiasdelaciencia.com/not/3343/la-oxitocina-la-hormona-capaz-de-mitigar-la-timidez-/

[21] La neurociencia de las historias: cómo el storytelling cambia la relación marca-consumidor. PuroMarketing. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://www.puromarketing.com/44/26250/neurociencia-historias-como-storytelling-cambia-relacion-marca-consumidor.html

[22] Quijada, P. (2013, 23 de junio). Beneficios de la música. Blogs ABC. Obtenido el 27 de agosto de 2016, de: http://abcblogs.abc.es/cerebro/public/post/15854-15854.asp/

[23] Jauset Barrocal, J. (2011). Música y neurociencia: la musicoterapia, p. 80 (Tercera reimpresión). Barcelona: Editorial UOC

[24] Zak, P.J. y Barraza, J.A (2013, 19 de noviembre). The neurobiology of collective action. Front. Neurosci. Obtenido el 28 de agosto de 2017, de: https://doi.org/10.3389/fnins.2013.00211

[25] Zak, P.J. (2012). La molécula de la felicidad. El origen del amor, la confianza y la espiritualidad. Madrid: Ediciones Urano (Indicios).

[26] Jiménez Sánchez, F. (2013, 24 de julio). El círculo vicioso de la corrupción y estrategias de salida. ReGenera Consciencia. Obtenido el 10 de julio de 2019, de: https://www.youtube.com/watch?v=y3jMvxvIRak

[27] Zak, P.J. (2012). La molécula de la felicidad. El origen del amor, la confianza y la espiritualidad. Madrid: Ediciones Urano (Indicios).

[28] Máster en comunicación política y empresarial (2010). Uniactiva.

[29] Zak, P.J. (2012). La molécula de la felicidad. El origen del amor, la confianza y la espiritualidad. Madrid: Ediciones Urano (Indicios).

[30] Cuevas Valenzuela, H. y Paredes, J. P. (2012). La ciencia política y el campo de los estudios cualitativos interpretativos de la política. Revista Pléyade, nº 10, pp. 1-14. Obtenido el 28 de abril de 2019, de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4171716

[31] Sección 11 de la American Political Science Association. (APSA): https://connect.apsanet.org/s11/

[32] Treisman, D. (2000). The causes of corruption: a cross-national study. Journal of Public Economics (76), pp. 399–457. Obtenido el 17 de agosto de 2017, de: https://www.amherst.edu/media/view/131389/original/Treisman2000.pdf

[33] Meier, K. y Holbrook, T. (1992). ‘I Seen My Opportunities and I Took ‘Em:» Political Corruption in the American States. The Journal of Politics, Vol. 54, No. 1, pp. 135-155. The University of Chicago Press. Obtenido el 18 de junio de 2018, de: https://www.jstor.org/stable/2131647?seq=1#page_scan_tab_contents

[34] Piñero, A. (2014). Los cristianos derrotados. ¿Cuál fue el pensamiento de los primeros cristianos heréticos y heterodoxos? (5ª edición). Madrid: Editorial EDAF.

[35] Popper, K. (2012). La sociedad abierta y sus enemigos (2ª impresión). Barcelona: Paidós (Obra original publicada en 1945).

[36] Negro, D. (2009). El mito del hombre nuevo. Madrid: Ediciones Encuentro, S.A.

[37] Pele, A. (2015). Kant y la Dignidad Humana. Revista Brasileira de Estudios Políticos, n.º. 111, pp. 15-46. Obtenido el 15 de septiembre de 2018, de: https://www.researchgate.net/publication/299651701_KANT_Y_LA_DIGNIDAD_HUMANA

[38] Rothstein, B. y Teorell, J. (2015). Getting to Sweden, Part II: Breaking with Corruption in the Nineteenth Century. Scandinavian Political Studies,Vol. 38, n.º 3, pp. 238-254.

[39] González, C. (2016, 5 de junio). El reinado de Felipe II. Historia en comentarios. Obtenido el 23 de abril de 2018, de: https://youtu.be/LnBG5dNZhzE

[40] Cuando Suecia era España (2015, 12 de mayo). En el límite. Voz Pópuli.

[41] Alvarado Planas, J. (2017). Monarcas masones y otros príncipes de la acacia, Vol. I. y II. Madrid: Editorial DYKINSON.

[42] Masones en la familia real inglesa. UNED. Museo Virtual de Historia de la Masonería. Obtenido el 27 de junio de 2019, de: https://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/6historia_%20masoneria_paises/reyesmasones.htm

[43] Winston Churchill (1874-1965). UNED. Museo Virtual de Historia de la Masonería. Obtenido el 15 de noviembre de 2016, de: http://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/6historia_%20masoneria_paises/wiston%20churchill.htm

[44] Orígenes de la masonería en los Estados Unidos de Norteamérica. UNED. Museo Virtual de Historia de la Masonería. Obtenido el 15 de noviembre de 2016, de: http://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/6historia_%20masoneria_paises/origenes%20M%20en%20EEUU.htm

[45] Alvarado Planas, J. (2017). Monarcas masones y otros príncipes de la acacia, Vo. I. y II. Madrid: Editorial DYKINSON.

[46] Yates, F. (2008). El iluminismo rosacruz. Madrid: Ediciones Siruela (Obra original publicada en 1972).

[47] Benz, E. (2016). Mística y Romanticismo. Las fuentes místicas del Romanticismo alemán. Madrid: Ediciones Siruela (Obra original publicada en 1968).

[48] Alvarado Planas, J. (2017). Monarcas masones y otros príncipes de la acacia, Vo. I. y II. Madrid: Editorial DYKINSON.

[49] Masones en la familia real inglesa. UNED. Museo Virtual de Historia de la Masonería. Obtenido el 27 de junio de 2019, de: https://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/6historia_%20masoneria_paises/reyesmasones.htm

[50] Barnés, H.G. (2016, 11 de agosto). Masón y ‘millenial’: las nuevas estrategias de las logias para atraer a los jóvenes. El Confidencial.

[51] Alvarado Planas, J. (2017, 6 de junio). Conferencia: Monarcas francmasones en la Europa de los siglos XVIII-XX; mitos, ritos y equívocos. Real Asociación de Hidalgos de España. Obtenido el 28 de junio de 2019, de: https://youtu.be/EnQTTlqypaA

[52] Álvarez Lázaro, P. F y Vázquez-Romero, J. M. -Eds.-(2005). Krause, Giner y la Institución Libre de Enseñanza. Nuevos Estudios, p. 134. Madrid: Universidad Pontificia de Comillas.

[53] Palomo, G. (2017, 13 de marzo). La masonería gana afiliados en España. ABC.

[54] Ramírez, D. (2016, 5 de septiembre). «Hola, soy masón»: una noche para descubrir los ‘secretos’ de la Logia. El Español.

[55] Blanco, X. R. (2008, 23 de agosto). «Los masones no somos raros». El País.

[56] Algorri, L. y Fernández, A. (2010, 5 de febrero). Montilla tiende la mano a los masones. Tiempo.

[57] Preston, P. (2011). Juan Carlos. El Rey de un pueblo. Barcelona: Penguin Random House.

[58] Melián, I. (2015). La corrupción en España y sus causas, p. 63. Createspace Independent Publishing Platform.

[59] Ben-Ami, S. (2012). El cirujano de hierro. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), p. 7. Barcelona: RBA Libros.

[60] Melián, I. (2017). Historias de un pueblo. «Para los enemigos la ley, para los amigos el favor», pp. 239-248 (Segunda edición). Createspace Independent Publishing Platform (Obra original publicada en 2011).

[61] Melián, I. (2015). La corrupcion en Espana y sus causas, p. 33. Createspace Independent Pub.

[62] Ferrer Benimeli, J.A. (2001). La masonería. Madrid, pp. 76-78. Obtenido el 27 de junio de 2019, de: https://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/11politica_y_masoneria/LAS%20LOGIAS%20LAUTARO.htm

[63] Alvarado Planas, J. (2017). Monarcas masones y otros príncipes de la acacia, Vol. I, p. 40. Madrid: Editorial DYKINSON.

[64] Cita extraída de: Reale, G. y Antiseri, D. (1995). Historia del pensamiento filosófico y científico II: Del Humanismo a Kant, p. 148. Barcelona: Editorial Herder:

No sabes, oh Asclepio, como Egipto es la imagen del cielo (…), nuestra tierra es templo del mundo. No obstante, vendrá un tiempo en el que parecerá que Egipto ha sido en vano un religioso cultivador de la divinidad (…). Oh Egipto, Egipto, de tus religiones sólo quedarán las fábulas (…). Las tinieblas ocultarán la luz, se juzgará que la muerte es más útil que la vida, nadie elevará sus ojos al cielo, el religioso será considerado como demente, se pensará que el impío es prudente, el furioso, fuerte, y el pésimo, bueno. Y creedme, entonces se le aplicará la pena capital a aquel que se dedique a la religión de la mente; porque se hallarán nuevas justicias y nuevas leyes, no se hallará nada santo y nada religioso: no se oirá cosa digna del cielo o de lo celestial. Sólo quedarán los ángeles perniciosos, quienes -mezclados con los hombres- forzarán a los miserables a osar todos los males, como si fuese justicia; dando pie a guerras, robos, fraudes y todas las demás cosas contrarias al alma y a la justicia natural; ésta será la vejez, el desorden y la irreligión del mundo. Pero no dudes, Asclepio, porque después que hayan acaecido tales cosas, entonces el señor y padre Dios, gobernador del mundo, providencia omnipotente (…) acabará seguramente con tal inmundicia, devolviendo al mundo su antiguo rostro.

[65] Piñero, A. (2014). Los cristianos derrotados. ¿Cuál fue el pensamiento de los primeros cristianos heréticos y heterodoxos? (5ª edición). Madrid: Editorial EDAF.

Compartir

Sobre el autor

Ibiza Melián
Escritora. Investigadora en el ámbito político. Especialista en comunicación política. Proactiva, perseverante y apasionada de la libertad.

No hay comentarios

Deja un comentario

He leído y acepto la Política de Privacidad. *

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

Responsable: Ibiza Melián
Finalidad: Gestionar y publicar tu comentario.
Legitimación: Tu consentimiento.
Tratamiento: Tu comentario puede que lo revise un servicio de detección automática de spam, Akismet.
Los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Axarnet (proveedor de hosting de ibizamelian.com) dentro de la UE. Ver Política de Privacidad de Axarnet.
Derechos: Acceso, rectificación, limitación y supresión de los datos, así como otros derechos, como se explica en nuestra Política de Privacidad
Plazo de conservación de los datos: Los datos proporcionados se conservarán indefinidamente o durante los años necesarios para cumplir con las obligaciones legales. 
Para más información consulta nuestra Política de Privacidad.