María la Judía

Empujé la oxidada verja. El jardín estaba repleto de hojas secas. La maleza casi no dejaba ver la casa. Y el desagradable graznido de los cuervos nada bueno presagiaba. Me agarré fuertemente a la mano de Juan en busca de su protección. Él me miró con ojos tiernos y con su cariñosa voz me susurró: […]

Anoche Hada nos dijo adiós

La llamaban Hada, aunque su verdadero nombre era Ana. Vivía en una destartalada casa junto al estadio de fútbol. Ya nadie recuerda su edad; si bien, jóvenes y mayores aseguran haber hablado con ella en algún momento. Persona extraña, capaz de enumerar todos los detalles de cualquier acontecimiento. La primera vez que la vi fue […]

Villabanda, ¿un caso aislado?

Afirma la investigación que el mono le concedió una licencia a Onofre para abrir la carnicería que tiene frente a la Iglesia, en una vivienda habitual. Inmueble que no permitía ese uso de actividad comercial. Ahí ya tienes el delito de prevaricación urbanística. Ya que otorgó el permiso, como dice la norma, «a sabiendas de su injusticia». No obstante, para ese trámite necesitaba el beneplácito del arquitecto técnico del ayuntamiento. A quien tuvo que convencer para que informara favorablemente, por lo que se circunscribiría dentro del tráfico de influencias.

Crisis de fe

La tarde había empezado a cubrirse de oscuros nubarrones. Pronto llovería. Casi no se veía, así que tuve que levantarme para encender la luz de la estancia. Inconscientemente rodé las cortinas de los grandes ventanales, para con la mirada situar a Pedro en el jardín. Como había hecho cada domingo durante los cuarenta años que estuvimos casados. Sin embargo, él no estaba. Y es que habían pasado tres meses ya desde el fatídico 20 de noviembre, el día de su accidente en la M-30.

Gotas de rocío en las hermosas rosas magentas

El domingo por la mañana las gotas de rocío caían, cual tristes lágrimas, de las hermosas rosas del jardín. Rosas que perfumaban cada día nuestro hogar. Aromas que traían a mi mente las imágenes de los gratos momentos que allí pasamos. Como cuando supimos que pronto nacerías. Mi querida Silvia, sin duda alguna, el instante […]