Hermetismo y alquimia espiritual

Cuando empezó hace años a rondarme por la cabeza la idea de escribir La Hermandad de Doña Blanca, desconocía que hubo en la historia de Europa una Orden Rosacruz. No obstante, por pura casualidad quizás, si es que estas existen, cayeron en mis manos distintos documentos que describían una organización cuyos postulados tuvieron un fuerte calado en nuestro continente. En concreto: La Fama Fraternitatis, publicado en 1614; La Confessio Fraternitatis de 1615; y Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz, que salió a la luz en 1616. En la aparición de los rosacruces, en esta etapa, subyace una proclama sobre la necesidad de promover el humanismo y la espiritualidad. En tratar de mejorar el mundo a través de la perfección individual.

Discurso en Casa del Libro Fuencarral, Madrid

Cuando empezó hace años a rondarme por la cabeza la idea de escribir este libro, desconocía que hubo en la historia de Europa una Orden Rosacruz. No obstante, por pura casualidad quizás, si es que estas existen, cayeron en mis manos distintos documentos que describían una organización cuyos postulados tuvieron un fuerte calado en nuestro continente. En concreto, la Fama Fraternitatis, la Confessio Fraternitatis y por último, Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz. Empero, en ese nuevo descubrimiento para mí de la Orden Rosa Cruz, más conmoción me produjo toparme con la figura de Giordano Bruno, adalid del librepensamiento e ilustre rosacruz. Fraile dominico condenado por la Iglesia a morir en la hoguera en el 1600. Célebre alquimista y astrónomo que insinuó que Dios nace en nuestra alma. O con la de Goethe, igualmente rosacruz y autor de la legendaria obra Fausto. Todo ello un revulsivo hallazgo para mí.

Discurso, XXI Feria del Libro – Arrecife, Lanzarote

La Hermandad de Doña Blanca es ante todo un canto a la libertad. Una incitación a desligarnos de todo tipo de condicionantes políticos, religiosos o económicos. Una invitación a conectar con nuestro yo más profundo. Una llamada a la plena regeneración del cuerpo, la mente y el espíritu, en línea con la tan en boga psicología transpersonal. Y para ello me valgo del lenguaje ancestral, la simbología. Y es que simplemente con mirar la portada ya podemos intuir lo que las páginas interiores contienen. Donde aparece el círculo conformado por la serpiente que se muerde la cola, el uroboros. Figura que alberga al sol y la luna, lo femenino y lo masculino, la dualidad. El uno y el dos que logran el equilibrio gracias al tres. Número mágico este último que aparece igualmente representado por los tres puntos masónicos. Asimismo, se vislumbra la acacia y la flor de lis. Finalmente hay dibujada una cruz en la que destaca una rosa pintada de un intenso magenta. Cruz junto a la que sobresalen las enigmáticas letras R y C. Caracteres que guardan relación con el subtítulo del libro Per Crucem ad Rosam.

Ponencia XII Congreso de AECPA

XII CONGRESO DE AECPA (Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración) ¿Dónde está hoy el poder? Euskal Herriko Unibertsitatea – Universidad del Pais Vasco 13 a 15 de julio de 2015 San Sebastián – País Vasco Área V. Gestión pública y políticas públicas Grupo de trabajo 5.2 Estrategias de lucha contra la corrupción […]